El odiado fuerte de la Ciudadela y su derribo

Parlament Catalunya Ciutadella

El Parlament de Catalunya, uno de los 3 edificios que siguen aún en pie cuando la Ciudadela era una fortificación.

Gran parte de lo que ahora es el Parque de la Ciudadela fue en su día el fuerte de la Ciudadela. Este fuerte lo integraron al recinto amurallado de la ciudad de Barcelona.

Para construirlo, eligieron derribar varias casas del barrio de la Ribera, aprovechando el deterioro que sufrió Barcelona tras la Guerra de Sucesión, en 1714. Los propietarios de las casas no fueron indemnizados. Solo algunos privilegiados les dejaron construir una nueva casa en unos terrenos fuera de la muralla y cerca de la playa (que en unos años se convertiría en la futura Barceloneta).

Lo cierto es que, esta edificación, fue fruto de polémica desde su construcción. Fue derruida, reconstruida y vuelta a ser derruida. Desde hace años, en su lugar, está el Parque de la Ciudadela, conservando alguna de las construcciones originarias como ahora el actual Parlament. Veamos su historia…

Destrucción del Barrio de la Ribera y construcción de la Ciudadela

Barcelona en 1697, antes de construir el Fuerte La Ciudadela. El barrio de la Ribera (zona derecha de las murallas) estaba entero.
Autor: Ferdinando Alfonso. Fuente: Biblioteca Nacional de Portugal.

Tras varios años de conflictos y bombardeos por la Guerra de Sucesión, Barcelona sufrió el último asalto el 11 de septiembre de 1714.  Como consecuencia de estos ataques, muchos edificios quedaron perjudicados. A nivel defensivo, por aquél entonces Barcelona estaba amurallada y también contaba con el castillo de Montjuic.

Felipe V tras su victoria en Barcelona autorizó la construcción de una Ciudadela Militar en Barcelona, para tener un mayor control de la ciudad.

La idea de construir un fortín para controlar más Barcelona ya se había hablado en épocas anteriores, pero nunca se había puesto en marcha hasta la llegada de Felipe V.

El proyecto para construir el fortín de la Ciudadela fue concedido a  Próspero de Verboom. Éste hizo los planos y propuso que parte del proyecto se ubicase en el Barrio de la Ribera, justificando que éste fue el más deteriorado tras la guerra. Queda testimonio una carta que envió el 3 de abril de 1715 a Miguel Fernández Durán, donde podemos leer:

“y habiendo empezado por bien conciderar el paraje donde se pudiera poner (la ciudadella), me a parecido, que en ninguno combendria mejor colocarla que hazia el Baluarte de Levante”
(…)
“La Ciudadela puesta en este paraje dominará sobre todo el centro de lo mas poblado de La Ciudad, como se puede ver en el Plano adjunto, con la ventaja de que al mesmo tiempo fortificará la parte más flaca de la Plaza en donde se hallan las Brechas”
(…)
“que costarian mucho para bolberlas a restablezer y a donde ay mas casas destruidas del sitio”.

Parc Ciutadella

En el Parque de la Ciudadela siguen en pie 3 edificios del proyecto de la Ciudadela Militar de Verboom: a la izquierda el Palacio del Gobernador (actual IES Verdaguer), a la derecha la capilla (actual Parroquia Castrense) y al fondo el Arsenal (actual Parlament de Catalunya).

2 meses después de esta carta, concretamete el 1 de junio de 1715, se dio la orden de construcción de la Ciudadela.

Durante los siguientes meses, gran parte del barrio de la Ribera fue demolido progresivamente. Queda constancia a 26 de noviembre de 1715 un plano de Verboom que muestra el avance de las obras para la futura edificación de la Ciudadela, así como los edificios que aún quedaban pendientes de derribo. O también este otro plano de Verboom de 7 de diciembre de 1715, en el que también se puede observar el progreso y ejecución de la obra.

Así que varios vecinos del barrio de la Ribera tuvieron que ser desalojados forzosamente de sus viviendas y ésto contribuyó, entre otras causas, a que esta construcción no fuese bien vista por gran parte de la ciudadanía. En 1718 la obra ya estaba finalizada, aunque durante los siguientes años fueron introduciendo nuevos elementos.

La Junta de Vigilancia y el derribo parcial de la ciudadela


Plano de Barcelona en 1806, con la construcción de la Ciudadela Militar. De: Lartigne, Pierre. Moulinier, Jacques

Estamos ahora en 1841. El clima político y social era inestable. Justo pocos meses antes, Espartero había sido proclamado regente del Reino, y la reina María Cristina exilió.

Este nuevo panorama político social, dio esperanzas al pueblo Barcelonés para proceder, entre otras cosas, al derribo del Fuerte de la Ciudadela, acción que ya habían intentado en anteriores ocasiones.

En el diario de Sesión de las Cortes del 5 de Junio de 1841, podemos leer los siguientes fragmentos:

Felipe V ordenó que se construyera una ciudadela dentro de las murallas de Barelona, y a este fin hizo derribar una gran parte de la ciudad, 3697 edificios. Para no indemnizar a los propietarios se apeló al derecho de conquista; y como gracia particular, algunos se les señaló en la orilla del mar un pedazo se tierra de insignificante valor, donde pudieran constuir otra casa: los demás ni esta gracia consiguieron: habían tomado las armas contra Felipe V,  y debía considerárseles como rebeldes e indignos de toda indemnización.”
(…)
Tres veces la municipalidad de Barcelona ha pedido la demolición de este fuerte; la pidió en la otra época constitucional, la volvió a pedir en el año 1840, y la había pedido ya desde 1794 por medio de una junta de defensa, compuesta la mayor parte de titulares y eclesiásticos: no se extrañará, pues, que pida hoy un Diputado por Cataluña que sabe por experiencia propia para lo que sirve la ciudadela.
(…)
“Además, la conveniencia pública reclama también esta medida. Todo el mundo sabe el engrandecimiento que ha tenido el vecindario de Barcelona de 20 años a esta parte; las infinitas huertas que había dentro de la ciudad, y el pueblo barcelonés no cabe ya dentro de sus murallas: y entre tanto que se acuerde el derribo de estas, que nunca ha querido hacerse, derríbese a lo menos la ciudadela, y Barcelona recibirá el ensanche de una tercera parte, que podrá aumentarse otro tanto uniendo a la ciudad el terreno que hay entre la ciudadela y la Barcelonesa”.

Pocos meses más tarde, concretamente la noche del 25 de octubre de 1841, se celebró una asamblea entre la Diputación Provincial, el Ayuntamiento de Barcelona y otras autoridades. En ella se acordó para el día siguiente iniciar el derribo de la Ciudadela. Concretamente esta misión la llevaría a cabo la Junta de Vigilancia. Así que el 26 de octubre comenzaron las obras de demolición del fuerte de la Ciudadela, mediante un acto ceremonioso. No obstante este proceso no pudo finalizarse del todo.

A los pocos días de iniciarse el derribo de la Ciudadela ya hubo obstáculos y amenazas para seguir con la demolición.  En las crónicas de la Junta de Vigilancia, podemos leer el texto siguiente:

(5 de Noviembre 1841) “Esta Junta debia quedar únicamente para continuar y sostener el derribo del frente interior de la Ciudadela, las tropas del ejército se han aproximado a esta plaza; en Monjuich acaban de entrar tropas; se ha intimado a la Junta su cesación (y esto es lo de menos); se nos ha intimado la suspensión del derribo de la Ciudadela (y esto no se tolera); se nos acecha, se nos trata como a enemigos, se nos apellida rebelados”
(…)
“sed fieles a vuestra misión y cumplid la palabra, cumplid el juramento que hicisteis el 26 de octubre último al ver saltar al foso la primera piedra de la Ciudadela.”

Los sucesos que estaban ocurriendo en Barcelona con el derrumbe de la Ciudadela y otros acometidos de la Junta de Vigilancia causaron alarma política y social. Tanto Espartero como el general Van Halen no vieron con buenos ojos el derrumbe de la Ciudadela y ordenaron paralizar su derribo. Así que la comisión de derribos abandonó su misión el 13 de noviembre de 1841, y sus miembros se exiliaron en Francia. El clima era tal que el 15 de noviembre Van Halen puso a Barcelona en estado de sitio.

La reconstrucción de la Ciudadela

La Ciudadela, medio derrumbada, permaneció así un año aproximadamente. Barcelona solicitaba continuar con su derrumbe y las Cortes no se pronunciaban. En el periódico Barcelonés El Constitucional de 7 de noviembre de 1842, podemos leer:

“Hace un año que fue derribada por el pueblo parte de la cortina interior de la ciudadela de esta plaza. Este derribo ha sido objeto de discusión en el congreso y ha habido una proposición que pasó a las secciones; más de una vez se ha solicitado al gobierno que se demoliese dicha cortina y últimamente ha ido a Madrid una comisión del actual ayuntamiento para pedir al gobierno entre otras cosas si no estamos mal informados, que siga derribándose toda la parte de la ciudadela que está en ruinas para convertir el terreno de la explanada en otros tantos barrios de la ciudad. Y todo ha sido inútil.”

La respuesta que se dio a esa comisión la podemos ver en el Heraldo de Madrid de 11 de noviembre del mismo año:

“El ayuntamiento de Barcelona envió a esta corte una comisión, cuyo objeto era, entre otras cosas, solicitar del gobierno que se derribase toda la parte de la ciudadela que resta en Barcelona.
El Gobierno ha contestado que está conforme, si el ayuntamiento constuye a sus expensas otra fortificación más lejos.
El Constitucional de Barcelona desaprueba esta respuesta y aboga, no solo por dicho derribo, sinó por el de todas las murallas.”

Pero pronto vinieron los bombardeos de Espartero desde el castillo de Montjuïch el 3 de diciembre. Días más tarde ordenó reconstruir la Ciudadela, a costa del pueblo, tal y como testimonia el diario El Constitucional de 15 de diciembre de 1842.

El derribo definitivo del fuerte de la Ciudadela

Plano de Barcelona de 1878, sin el fuerte de la Ciudadela. En su lugar está el Parque de la Ciudadela, tal y como hoy lo conocemos.

Era el año 1868, durante la revolución de la Gloriosa. El 26 de octubre de 1868 el General Prim, por decreto, autoriza el derrumbre de la Ciudadela. El diario La Discusión de 28 de octubre recoge el decreto:

“Considerando que el ensanche siempre creciente de la populosa ciudad de Barcelona exige perentoriamente el derribo del recinto fortificado de su ciudadela, cuya existencia no aconsejan hoy como necesaria los adelantos de la ciencia de la guerra:

Considerando que para el desahogo de la población conviene asimismo derribar algunos edificios y obras de escasa utilidad;

Y queriendo el gobierno provisional que los deseos con tanta perserverancia como energía manifestados por aquellos habitantes acerca de este importante asunto, sean atendidos y satisfechos sin pérdida de momento, he tenido a bien resolver lo siguiente:

Artículo 1º: Se autoriza al ayuntamiento de Barcelona para derribar el recinto fortificado de su ciudadela, el fuerte Pío, destacado de la misma, la Cortina de Atarazanas, y los edificios denominados de Junqueras y Jerusalén.

Artículo 2º: Se conservarán hasta nueva disposición los edificios que se hallan dentro de la ciudadela y Atarazanas.

Madrid, 26 de octubre de 1868. El Ministro de la Guerra, Juan Prim.”

 

Construcción del Parque de la Ciudadela

Plano de la Exposición Universal de Barcelona de 1888.

Tras la demolición, el Ayuntamiento de Barcelona lanzó un concurso de proyectos para construir un parque en el terreno derruido.

El plano que presentó Josep Fontseré fue el ganador de este concurso, aprobándose el 19 de marzo de 1872.

Fontseré también fue el arquitecto del Mercat del Born, de 1876.

Parc Ciutadella

L’arc de Triomf y otros elementos del parque se construyeron para la Exposición Universal de 1888

Sin embargo el proyecto inicial del Parc de la Ciutadella de Josep Fontseré fué en parte modificado por Elíes Rogent, cuando se le encomendó dirigir las obras de la Exposición Universal de 1888. La primera exposición universal de Barcelona, recordemos, se ubicó en el parque de la Ciudadela.

Finalizada la Exposición, se aprovecharon terrenos del parque para construir el Zoo de Barcelona, que fue inaugurado el día de la Mercè de 1892, hace casi 120 años.

Zoo de Barcelona

El Zoo de Barcelona inaugurado en 1892, cumple 120 años.

Y tal y como suele ocurrir para las Fiestas de la Mercè, aquél 24 de septiembre de 1892 también fue un día pasado por agua, por lo que al zoo no acudió tanta gente como se esperaba, según testimonian los diarios de la época.

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Para ampliar más:

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5 Responses

  1. El muro de la Ciutadella del Tricentenario

    […] Con motivo del Tricentenario por los hechos ocurridos en 1714, se ha instalado un muro en el parque de la Ciutadella que tendrá sus días contados, al igual que sucedió con el odiado fuerte de la Ciudadela y su derribo. […]

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  2. my site

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  3. Aitor

    Molt interessant, gràcies! Tinc entès que alguns dels derrotats no només van ser desallotjats de les seves cases sinó que van ser obligats a col·laborar en la construcció de la Ciutadella!
    Per sort, ara és un espai lúdic per a tots els barcelonins!
    Salutacions!

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    • urbanrulesbcn

      Gràcies Aitor! El que sí que vaig llegir a les hemeroteques és que van obligar a reconstruïr la Ciutadella els que van participar al primer enderroc, com a càstig. Felicitacions pel teu blog tb!

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