Acodo terrestre de menta

Menta podada

La menta es una planta invasiva. En la foto vemos un rizoma (tallo subterráneo) que sale al exterior en busca de otros territorios…

El acodo es una técnica de reproducción que consiste en forzar a que el tallo de una planta eche raíces cuando ésta permanece aún unida a la planta. Esto se consigue haciendo que el tallo esté en contacto con una porción de tierra. Los acodos pueden ser aéreos o terrestres.

  • En los acodos terrestres se entierra parte del tallo en la tierra.
  • Los acodos son aéreos cuando el tallo no lo enterramos en la tierra, sino que cubrimos una zona del tallo con una gasa que contiene tierra.

La menta es una planta que se reproduce a un ritmo veloz e incansable gracias a sus raíces vigorosas. En el caso de la menta, estas raíces suelen desarrollar rizomas, que son tallos subterráneos que, a su vez, generan raíces y nuevos brotes.

Si éstos rizomas detectan que no tienen espacio suficiente bajo tierra, pueden salir a la superficie tal y como vemos en la foto de más arriba. Lógicamente será más fácil observar este fenómeno cuando la menta está plantada en macetas, ya que el espacio de tierra es más limitado.

Si vemos que la menta ha desarrollado rizomas como en la foto anterior, podemos hacer acodos subterráneos para reproducirla en varias macetas y así tener varios ejemplares de la misma.

Acodo de menta

En el acodo subterráneo enterramos parte del tallo en la nueva maceta. Las 2 macetas quedarán unidas por este tallo durante unos días hasta que se hayan formado bien las raíces.

Para hacer un acodo subterráneo, seguiremos los siguientes pasos:

1.- Al lado de la planta, pondremos una maceta nueva llena de tierra. En el centro de la maceta hacemos un hoyo pequeño.

2.- Sin cortarlo del tiesto original, cogemos el tallo de menta y lo colocamos sobre la superfície de tierra de la nueva maceta. El tallo seguirá la curvatura del hoyo.

3.- Cubrimos de tierra el hoyo. De esta manera, el tallo de menta quedará semienterrado en la parte central del tiesto. Podemos poner algo de peso para evitar que el tramo del tallo enterrado vuelva a salir a la superficie. Una pinza de tender la ropa puede ser suficiente. Regamos con agua. Así dejaremos a las macetas durante unos días, conectadas entre sí mediante este tallo.

Acodo de menta con raíces

Si desenterramos el acodo, podremos ver las raíces que se han formado en la zona del tallo que hemos enterrado. Tan sólo han pasado 6 días.

En pocos días este tallo desarrollará raíces en la nueva maceta. Podemos comprobarlo si desenterramos el acodo, como en la foto de la izquierda. No obstante es mejor no tocar el acodo ya que corremos el riesgo de perjudicar estas nuevas raíces que se están formando.

Una vez haya arraigado bien, podemos cortar con unas tijeras el tallo que une a las 2 plantas y ya tendremos reproducida la menta en la nueva maceta.

 

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