El de los pescaditos

Bar la Plata

Bar la Plata hace esquina con C/ de la Mercè y C/ de la Plata

El bar la Plata lleva funcionando desde 1945, así lo pone de manifiesto un retrato que hay enfrente de la barra del que fue su fundador, Josep Marjanet “senyor Pepito”. Debajo del retrato hay 3 barricas de vino, una para el tinto, otra para el rosado y otra para el blanco. Vino servido en un vasito de los de café (chato) o para quien quiera atreverse, en porrón. Y si no… vermut.

Cuando el bar la Plata abrió, también vendían gaseosas y vinos a granel pero, tras el paso de los años, el bar ha ido ganando fama por sus “pescaditos” y se ha centrado en su faceta de bar. De hecho, mucha gente lo conoce como “el bar de los pescaditos”.

Bar la Plata

Arriba, a la derecha, el retrato del Sr. Pepito, quien abrió el negocio en 1945.

Recién fritos y comprados en el día, boquerones o sardinitas van saliendo a tandas y son servidos en platitos de café, como el resto de sus otras tapas: la ensalada de tomate y cebolla, la tapa de anchoas, la de aceitunas y el pincho de butifarra. Sencillas y buen género. Quien cocina estas pequeñas delicias es la hija del “senyor Pepito”, pieza clave para que los clientes, acostumbrados a un sabor característico, sigan, sigan y sigan viniendo.

Entre la clientela, se mezclan los habituales de toda la vida, vecinos del barrio y gente que ha elegido el gótico como zona para pasar un rato entre amigos. Seguro que más de uno se llevaría un disgusto el día en que, de repente, el Bar la Plata fuese traspasado para abrir otro negocio. Algo que no debería suceder ni con éste ni con otros bares que ya tienen su historia.

About The Author

One Response

Leave a Reply

Your email address will not be published.