Fira de Sta. Llúcia, antigua, antigua…

Fira de Sta. Llúcia, antigua, antigua...
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Feria Sta. Llúcia 2012

La Feria de Sta. Llúcia se instala a las afueras de la Catedral.

A principios de diciembre, un paseo por la Fira de Santa Llúcia es toda una tradición. Es la feria de los belenes, musgo y ornamentación navideña.

Cronistas como el Baró de Maldà ya hablaban de ella en 1786. Ocurría que para el día de Santa Lucía (13 de diciembre), era costumbre ir visitar la Capilla románica de Sta. Lucía (anexada a la Catedral) para venerar a la Santa. Y ese mismo día en los alrededores de la Catedral había un mercadillo de belenes. Así lo describe el Baró de Maldà, en su Calaix de Sastre del día 13 de diciembre de 1783:

“En la capella i altar de Santa Llúcia, ab fira al davant, en son carrer, de moltes casetes de pesebre, cabretes, palàcios del rei Herodes, figures de barro i de cartró primoroses d’imatges de sants i pastors, bèsties i altres coses, que crusen les espentes de gent en tal carrer…”

Feria Sta. Llúcia 2012

Una paradeta de figurillas de belenes de la Fira de Sta. Llúcia, feria que existe por lo menos desde 1783.

Así que el día de Santa Llucía se instalaba una feria de belenes por los alrededores de la Catedral.

Como veremos más adelante, también sucedía lo mismo el día de la Inmaculada Concepción (8 de diciembre). Por otro lado, en diciembre había otra feria grande en Barcelona que duraba 4 días y empezaba el día 21. Aunque ésta última era principalmente de venta de aves vivas y comida para las fiestas, también se podía comprar ornamentación navideña.

Feria Sta. Llúcia 2012

La feria huele a bosque con tanto musgo, corcho, muérdago y otras plantas navideñas.

Con el paso de los años, quiénes querían comprar adornos o figurillas para el belén ya no tenían que reservarse para el 8, 13 ó del 21 al 24 de diciembre, sino que finalmente la feria de Sta. Llúcia se extendió en cuanto a calendario, llegando a ser lo que es hoy.   En la actualidad, las paradetas de la Fira de Sta. Llúcia pueden estar instaladas desde finales de noviembre hasta los días previos a las fiestas navideñas. Durante esos días, la plaza de la Catedral huele más a bosque que a polución.

Diciembre de 1778 en Barcelona: La Fira de Barcelona

Si antes ya habíamos leído la alusión a la Fira de Santa Llúcia, también el Baró de Maldà, en su Calaix de Sastre, escribe para el 21 de diciembre de 1778 lo siguiente:

“És la fira de Barcelona, la principal de galls i polles d’India, ab molts capons i gallines (…) Les dites polles i galls vénen a manades de set a vuit hores de lluny, conduint l’aviram hòmens i dones ab sa canya llarga, fins al puesto destinat per vendre a tota aquella volateria, la que s’arrengla i despatxa, a saber: Indiots, en l’Esplanada, prop del Born; i la gent se’n proveeix per menjar tan bons bocins en les festes de Nadal. (…) En les festes de Nadal, en les botigues d’adroguers se venen torrons de vàrios gèneros, que se mengen en les taules dels senyors i també en les de molts menestrals i d’altres persones per postres; i també provisions de neules sucades ab malvasia o vi blanc, sens passar en olvit los tortells (que) se mengen i abundància de perdius, galls i polles, sent costum de cada any en les festes de Nadal.”

Ferias de Barcelona en diciembre de 1849

Feria Sta. Llúcia 2012

Orígenes de la feria de Sta. Llúcia: hace unos siglos, tanto el 8 como el 13 de diciembre se instalaba en los alrededores de la Catedral una feria de figurillas de barro.

Las ferias que habíamos mencionado antes, aparecen descritas en una Guía General de Barcelona de 1849, donde podemos leer:

 

“El 8 de diciembre, fiesta de la Concepción y el 13 de Sta. Lucía, celébrase alrededor de la Catedral una feria de figurillas de barro, casas de cartón y de corcho con los demás enseres necesarios a la formación de Belenes o “Pesebres” para las próximas fiestas de Navidad.

El día 21 del mismo mes y siguientes se celebra la magnífica feria llamada de Barcelona por excelencia: acude mucha y muy lucida concurrencia de la Ciudad y hermosas y elegantes Aldeanas o “Payesas” de todos los pueblos circunvecinos. Las tiendas están profusamente adornadas de géneros y artefactos de todas clases, y presentan, especialmente en las calles de la Bocaria, Call Platería y Moncada, la idea más completa del aumento progresivo de la industria catalana, y de lo poblado y concurrido de nuestros mercados. Cubre la esplanada y rambla un prodigioso número de pavos y de toda clase de aves (…)

Ferias de Barcelona en diciembre de 1863

La Fira de Sta. Llúcia en la Revista Gràcia Rambles de 17/03/1934

En otra guía de 1863 también se describen las 3 ferias de diciembre. En alusión a las que comenzaban el 21, podemos leer que en la Plaza Santa María y calle Sombrerers también vendían belenes y ornamentación navideña. Es decir, la misma mercancía que se vendía para las ferias de los días 8 y 13.

Día 8.- … En la parte exterior del templo, y circuyendo el ábside, se establece una infinidad de mesas, en las que se venden figurillas de barro, montañas y casas de corcho para los nacimientos, con alguno que otro puesto interpolado de juguetes y libros de lance.

Día 13.– En el ángulo de occidente de la Catedral, esquina a la calle del Obispo, existe una capilla antiquísima, donde se venera una imagen de santa Lucía. A las 10 hay oficio solemne, y por la tarde rosario cantado y gozos. La concurrencia que en este día visita dicha capilla es extraordinaria. Desde la puerta de esta iglesia, y a lo largo de la fachada de la Catedral y su rellano hay mesas en las que se venden figurillas, casitas de corcho y demás objetos para la formación de los belenes de la misma manera indicada en el día ocho.

Día 21, 22, 23 y 24. – En estos días de ferias se gasta en Barcelona muchísimo dinero (…) Barcelona es toda una feria durante los cuatro días que preceden al de Navidad, y en ella todo se vende desde la alhaja de más valor hasta el más tosco cacharro (…) Las calles que atraen mayor y más escogida concurrencia, son: a más de la Plaza Real, las de Fernando VII, Jaime I y Platería (…) En la plaza de santa María se reproducen las ferias de la Concepción y santa Lucía; y en la calle de Sombrerers se establece el mercado de yerbas y arbustos para adornar los belenes. (…) En la Rambla de san José hay dos clases de mercados. Ocupan la fila de árboles de la parte del Pino puestos de loza, cucharas de palo, cacharros hojalatería ambulantes, cristalería y mesas de quincalla, y la parte del mercado de san José los puestos de fruta seca, de confituras y turrones de Agramunt, que cogen también toda la extensión de aquella parte de la Rambla, llamando la atención de los paseantes las aldeanas turroneras con sus pañuelos blancos en la cabeza. (…) En los portales de la Rambla del Centro y de la calle de Fernando VII tienen sus puestos los turroneros de Alicante, que también establecen sus reales en los pórticos de la Plaza Real junto con los confiteros de Manresa. En la plaza de san Jaime y en la del Angel hay los valencianos con sus puestos de loza y cristalería, varias mesas de quincalla y numerosos puestos de libros de lance. En los Encantes hay mercado todos los cuatro días de la feria aunque algunos no caigan en en lunes, miércoles y viernes, que son los propios. “

Para ampliar más:

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